LA PODA INVERNAL EN EL VIÑEDO Y SU REPERCUSIÓN EN LA CALIDAD EL VINO

Dentro del género vitis, al que corresponden las vides que conocemos en el campo, existen al menos sesenta especies, pero solo de una se emplea el fruto para elaborar vino: la VITIS VINÍFERA.

 

Las plantas del género vitis, incluida la  vitis vinífera, son plantas arbustivas y trepadoras, pudiendo llegar sus ramas a los 30 metros ayudándose con sus zarcillos para agarrarse a otros árboles y superficies. En este caso, la producción de uva es mínima.

Si retrocedemos en el tiempo miles de años, podemos agradecer a los rumiantes que nos hicieran ver que era necesario cortar los sarmientos para que la vid produjera nuevos brotes con nuevos frutos, es decir, probablemente la primera poda la realizó una cabra o una oveja para alimentarse. Hoy la poda es un proceso que requiere de técnica y conocimiento.

Tras la vendimia, ovejas y cabras pastan por el viñedo
Tras la vendimia, ovejas y cabras pastan por el viñedo

La poda de invierno consiste en cortar los sarmientos una vez llega su agostamiento, es decir, después de la vendimia y cuando las hojas dejan de realizar la fotosíntesis por la reducción de horas de sol. En la poda se dejan yemas fértiles y productivas que con la brotación dará lugar a nuevos sarmientos y racimos.

Las yemas son el material de reproducción de la planta

¿Es importante cómo se realice la poda?

Hay que tener en cuenta que desde el primer año que se planta la vid, hay que podarla y con ello, se irá dando la forma a la cepa. No es lo mismo una cepa con “poda manchega” que la formación en vaso o la espaldera con todas sus variantes.

Aparte de esto, la poda es probablemente el trabajo más importante de los que se realizan en la vid a lo largo del año ya que entre otras cosas, con la poda vamos a regular la producción de la siguiente cosecha. Cuantas más yemas dejemos, más sarmientos brotarán y por lo tanto, mayor producción.

La época de la poda es determinante.

En ocasiones, vemos que hay quien poda inmediatamente terminar la vendimia, ni es lo habitual ni lo recomendable ya que la vid está terminando el ciclo vegetativo, es decir, no ha llegado a la parada estacional.

La poda se realiza coincidiendo con las temperaturas medias más bajas del año para evitar riesgos de infección por los cortes de la poda. Esos cortes son un foco de infección, pero al haber temperaturas bajas, el riesgo es menor, aunque no imposible. También hay que tener en cuenta que en el viñedo se generaliza, pero no en todos los territorios se llegan a temperaturas bajo cero.

Así pues, con la poda damos la forma a la cepa de la vid y decidimos la cantidad de la próxima cosecha.

En nada se parece la poda que se realiza en los viñedos en espaldera a los de los viñedos más viejos. De los viñedos del marco de Jerez a los de las Rías Baixas.

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