La viajera vocación del WINE UP TOUR está directamente relacionada con la cultura del vino, con el “enoturismo inverso” que es llevar las bodegas a las ciudades y desde allí, abrir una ventana para que quien participa en el evento tenga información y el interés de viajar luego y conocer la singularidad de cada una de esas bodegas, por supuesto, con una muestra de un vino catado, hacerse a la idea de lo que es su catálogo y que la marca cale en el consumidor.

La etapa nº 258 tuvo lugar en Soria, primera vez que llegaba a esta coqueta ciudad de Castilla y León. Fueron pocas horas las que pude pasear y por tanto poco lo que pude ver, pero me fue suficiente para confirmar lo que ya intuía, es ciudad para quedarse. Pequeña pero con todos los servicios que ofrece una capital de provincia, con una gran vida cultural, historia apasionante y mucha naturaleza. Las fotos hablan por sí solas.

Hace meses, en pleno proceso de programación de la edición de primavera, recibí un mensaje pidiendo información y ofreciendo el Club de Catas del Casino de Soria para la celebración de una de mis catas.

Como dice el refrán popular… “se juntó el pan con las ganas de comer” porque siempre quiero ir a ciudades nuevas (por mi parte) y por la parte de Cristina Aldavero, directora del Club de Catas del Casino que me habló de las actividades que realizan y me invitó a llevar el Wine Up Tour.

En esta etapa, las cerca de 45 personas que participaron, tuvieron la oportunidad de catar los siguientes vinos:

Conde Valdemar Blanco 2017 de Bodegas Valdemar (D.O.C. Rioja). En la cata pudimos destacar su carácter floral y la frescura, un vino muy apropiado para nuestro clima cálido y con el que se demuestra que en Rioja, también hay excelentes vinos blancos, vinos para todos los gustos y cuando hablamos de bodegas Valdemar, siempre con garantía de disfrute.

Beronia Rueda Verdejo 2017 de Bodegas Beronia (D.O. Rueda). La variedad Verdejo vuelve a tener sentido. Carácter varietal, con buena acidez y persistencia en boca. Como dije en la cata, con vinos como este, es normal que el verdejo sea el blanco más consumido, pero también es cierto que la gente no se ha de confundir, si se pide un verdejo, Beronia es la referencia.

Solmayor Tinto Roble 2016 de Bodegas La Soledad (D.O. Uclés). Un vino tinto que llamó la atención, para mucha gente era su primer vino de Cuenca. Espero que con esta cata los sorianos se animen a conocer más vinos de esta provincia, sin duda, lo harán de Bodegas Soledad por lo que gustó.

Secastilla 2013 de Pago de Secastilla (Viñas del Vero) (D.O. Somontano). La garnacha toma sentido con Secastilla, también la D.O. Somontano. Un vino que sorprende y sobre todo que gusta, es objeto de deseo de todo aquel que lo prueba y yo tengo el privilegio de darlo a conocer a mucha gente.

 

Verum 2012 de Bodegas y Viñedos Verum (Vino de la tierra de Castilla). Cuando hablo de un vino de mi tierra y de una bodega con la que tengo un vínculo especial, se me puede tachar de poco objetivo… hasta que quien comienza a hablar es el propio vino. Finura, elegancia y sedosidad. Atributos positivos que gustan tanto a los iniciados como a que no lo son.

Conde Valdemar Reserva 2011 de Bodegas Valdemar (D.O.C. Rioja). La cata terminó con un reserva que reafirma a los que son amantes del buen vino de Rioja. También tiene la capacidad de aficionar a los que están dando sus primeros pasos en el mundo del vino con atributos como su recuerdo a especias dulces, buena acidez, equilibrio y persistencia. Sobresaliente!

Los vinos estuvieron acompañados por una excelente selección de embutidos sorianos de la marca Hermanos Giaquinta.

Aprovecho estas líneas para agradecer a Cristina Aldavero la oportunidad de ir de su mano a Soria. Para quien no la conozca, es toda una institución dentro de la cultura del vino y gastronomía de Soria. Es directora del club de catas del casino de Soria, experta en análisis sensorial y profesora de la universidad Miguel de Cervantes de Valladolid en el grado de tecnología agroalimentaria. Tiene una gran vinculación con el mundo del vino y agroalimentario y con la cultura gastronómica de nuestro país.

También mi agradecimiento a tod@s los que de una forma u otra son parte del Club de Catas del Casino y que tienen esa inquietud por conocer y disfrutar vinos de otras regiones de España, tiendo como tienen grandes vinos en Soria.

Como ya dije al despedirme, soy hombre de palabra y volveré a Soria, a ser posible con más tiempo para disfrutar de la ciudad, de sus paisajes y de la poesía, que para quien no lo sepa, es cuna de grandes autores como Antonio Machado, Gustavo Adolfo Becquer o Gerardo Diego entre otros.

Un pequeño paseo por Soria

 

Galería de la cata en el Club de Catas del Casino

 

 

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