La taberna-bodega de Meyos no es uno de los sitios más mediáticos de Alicante, pero para mí es un lugar fijo desde hace ya 7 años. Ni me planteo cambiar porque es un valor seguro en la organización y buen gusto de las propuestas para los vinos que me acompañan. También es un sitio pensado para el vino con algo que valoro de manera excepcional en un restaurante, la posibilidad de tomar cualquier vino a precio de descorche.

 

Una cocina de mercado pensada para los clientes asiduos al restaurante y adaptada sobre todo al clima, todo ello con un guiño a la cocina murciana en la que como digo en el párrafo anterior, el vino tiene gran importancia.

 

La etapa nº 257 se celebró el pasado 4 de mayo con una cena en la que participaron 21 personas. Para algunos se podría decir que es su “bautismo de vino” al ser su primera experiencia entorno al vino. Otros son consumidores iniciados y algún profesional de hostelería. El nivel de exigencia siempre es máximo ya que hay que alternar la parte didáctica con la lúdica, al final todo el mundo se va feliz y eso es lo importante.

 

Con respecto al menú propuesto, hablamos de 8 vinos para 8 platos, siempre es complicado acertar pero el resultado fue plenamente satisfactorio.

 

Comenzamos con la frescura de un vino blanco de la D.O. Ca. Rioja: Conde Valdemar 2017 de Bodegas Valdemar (70% Viura, 15% Verdejo, 10% Sauvignon Blanc y 5% Tempranillo Blanco) armonizado con Trompeta de Salmón sobre lecho de labneh. Un vino fresco con toques florales y de fruta tropical que suavizan el ahumado del salmón. Destacaría la persistencia gracias a una acidez equilibrada y los aromas florales y de fruta que acompañan al vino.

Beronia Rueda Verdejo 2017 de Bodegas Beronia (D.O. Rueda) con Canapé de verduritas y bacalao salteado con sésamo y balsámico. Partimos de un vino de marcado carácter varietal, destacan recuerdos herbáceos y fruta de hueso como el melocotón. En boca es un vino con estructura que sin perder la frescura que le aporta la acidez, da carácter. Acompaña perfectamente al bacalao prolongando la sensación en boca. Buena armonía.

Martin Códax 2017 Albariño de Bodegas Martín Códax (D.O. Rías Baixas) con vasito de calabacín relleno con brandada de gambas sobre salsa tártara y hojaldre horneado. Martín Códax es un valor seguro. Un albariño de libro que se disfruta a cada trago. Toques cítricos en nariz, algo herbáceo y sobre todo flores como el jazmín y el azahar. En boca marcada acidez y toque salino que permite disfrutar del plato en su conjunto.

Agustí Torelló Nata Barrica Brut Nature Gran Reserva 2012 de Agustí Torelló Mata (D.O. Cava) con Salpicón de ave con verduras glaseadas, tomillo y crujiente de arroz. Cuando tienes en la copa uno de los mejores vinos espumosos de España, cualquier plato le viene bien. Potente en nariz, con recuerdos de caramelización, frutos secos y bollería fina. En boca destaca su burbuja minúscula que da sensación de efervescencia. Sutil pero intenso a la vez. Un vino para disfrutar tomándolo solo o comiendo.

Solmayor Tinto Roble 2016 de Bodega Soledad (D.O. Uclés) con Caramelo de carrillera con salsa de su reducción y nueces. A este plato le van bien los frutos rojos y eso es precisamente lo que destaca de Solmayor Tinto Roble. Un tempranillo que representa juventud y frescura, un vino tinto en el que la fruta toma absoluto protagonismo para acompañar este caramelo de carrillera. Un vino fácil de beber del que se agradece el trago y el tanino pulido.

Secastilla 2013 Garnacha de Pago de Secastilla – Viñas del Vero (D.O. Somontano) con Secreto a baja con panaché de verduras. Hablar de Secastilla es hablar de una de los mejores vinos elaborados con la variedad garnacha. Viñedos en altura, representa historia y paisajes, los el pago de Secastilla. Un vino elegante, intenso, si hablamos de rusticidad se haría desde el mejor de los piropos. Intenso y elegante para una carne de 10 y este vino también, para una sobremesa con selección de quesos..

 

Verum 2012 (Merlot, Tempranillo y Cabernet Sauvignon) de Bodegas y Viñedos Verum (IGP. Vino de la Tierra de Castilla) con churrasco criollo a baja temperatura sobre patatas pochadas y cebolla. Con Verum hablamos de elegancia, finura. Un vino que sorprende, poco común que la gente ubica más en regiones consagradas. Sin duda, es una gran apuesta de esta bodega que ya está entre las mejores de Castilla La Mancha. Fruta, especias y mineral, todo en equilibrio, una copa no es suficiente.

Para terminar:

Conde Valdemar Reserva 2011 de Bodegas Valdemar (D.O.Ca. Rioja) con Tarta de espejo de chocolate. A nadie le amarga un dulce y tampoco un gran vino. Con el postre siempre intento demostrar lo que se disfruta la una sobremesa con un buen vino tinto acompañado de chocolate. Representa la elegancia de los vinos reservas de Rioja. Un vino que es pura seda, equilibrado, cargado de especias dulces y algo de tabaco. Un vino para saborear, para disfrutar.

Ese mismo día, en la comida tuve oportunidad de disfrutar algunos de sus nuevos platos, para muestra un botón: Alcachofa crujiente con #gulas y #huevo poché

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Joaquín Parra Wine UP!© 2018

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